martes, 16 de abril de 2013

Proximamente. IV Curso de Iniciación a la Cetrería.

5 y 6 de octubre en el Centro Canino 5 Huesos. Torres de la Alameda. Madrid.

 
Precio: 150 €. (135 €  para las reservas anteriores al 30 de junio)

Tarifa incluye: Manual de teoría, certificado de asistencia, coffee break de los dos días.

Programa aproximado:

Sábado 5:

-         Información básica sobre anatomía y biología de las aves de presa.
-         Aves más usadas en cetrería.
-         Introducción a la cetrería: Modalidades.
-         Adquisición de un ave de presa: Elección, tipo de crianza y aspectos legales.
-         Instalaciones, equipación y herramental cetrero.
-         Cuidados generales, manejo diario y alimentación.
-         Salud y prevención de enfermedades más comunes.

Domingo 6:

-         Principios de aprendizaje en las aves de presa.
-         Adiestramiento I: Amansamiento, motivación y control del peso, trabajo de adiestramiento básico.
-         Adiestramiento II: Musculación e introducción a las distintas modalidades.
-         Telemetría y recuperación de aves perdidas.
-         Legislación.

Prácticas ambos días con un equipo de halcones, cada uno de ellos en una etapa distinta de su proceso de adiestramiento, para tener una base práctica sobre el proceso completo.

Información y reservas:
 http://www.cincohuesos.com  Tel: 918328300 / Mov: 691777524

jueves, 12 de julio de 2012

Bracos de Valdechivares - próxima camada




Con la mayor ilusión, anunciamos una próxima camada de Bracos Alemanes, nuestros perros de caza y trabajo.
Las líneas de sangre de nuestros Bracos vienen de las mejores líneas de trabajo alemanas.
Nuestras camadas se crían en un ambiente familiar y cuidado, dando mucha importancia a la estimulación temprana y correcta socialización de los cachorros, garantía de futuros caracteres equilibrados.
Los cachorros se entregan a partir de los dos meses con su correspondiente identificación, vacunas e inscripción en el L.O.E.
Consulta disponibilidad en: brookeisybracos@gmail.com

Afijo: de Valdechivares   /   Camada: A

Reproductores:    Attila I de Montes del Rincón   x   Ainoa


 
Genealogías de los reproductores:

ATTILA I DE MONTES DEL RINCON
AINOA

domingo, 4 de marzo de 2012

Relación ser humano - ave de presa: Una relación milenaria.

La fascinación del ser humano por las aves de presa ha sido una constante desde el amanecer de los tiempos. La curiosidad y tenacidad del hombre por establecer una alianza con estas aves, dio lugar al nacimiento de la cetrería, esto es, el adiestramiento de las aves rapaces para la caza.

Anteriormente a la consecución de esta alianza, para las culturas más primitivas, las aves de presa y especialmente los halcones formaban parte integral de su espiritualidad. Casi la totalidad de estas antiguas culturas, profundamente conectadas a la naturaleza, conocían al halcón como al animal que vuela más alto. Su simbología es siempre solar, masculina y ascensional en todos los planos: físico, intelectual y espiritual.

Para los Nativos Norteamericanos era un mensajero del otro mundo, un intermediario entre hombre y dioses. Representaba el estado de sabiduría alcanzado mediante la iniciación chamánica y el poder que ello conlleva. El espíritu del halcón era el espíritu de la sanación y de la clarividencia, del “ver más allá”. Sus plumas eran utilizadas como símbolos ceremoniales y como objetos de sanación por excelencia.
Para Mayas y Aztecas simbolizaba igualmente un puente entre dos mundos. Para ellos, el halcón era el octavo peldaño de conciencia de la evolución y representa el mundo inconsciente del hombre, lo oculto, el mundo onírico, la sabiduría del inconsciente que aflora en la vida real como guía.
En el antiguo Egipto, el halcón estaba asociado a Horus “El lejano” o “El elevado”, Dios de los Cielos. Horus era representado como un ser humano con cabeza de halcón o bien como un disco solar alado. Su ojo derecho representaba al Sol y su ojo izquierdo a la Luna. Según la mitología egipcia, en una de las contiendas entre dioses, el ojo izquierdo de Horus quedó hecho añicos. Gracias a la magia, el ojo recuperó su función de forma completa y dio lugar al Udjat (El ojo de Horus), un ojo humano rodeado por los trazos faciales característicos del halcón peregrino. El Udjat se convirtió en uno de los amuletos de protección más potentes. Se convirtió en símbolo de salud, perfección, plenitud y purificación. Literalmente el símbolo del Udjat u Ojo de Horus se traduce como “El que está completo”. El halcón estuvo siempre asociado a la figura del faraón y muchos de ellos se hicieron acompañar en sus tumbas por halcones momificados.
Para los antiguos pueblos asiáticos también era un ave mística, enlazadora de mundos.

Precisamente es en Asia donde, según todos los autores, nace la cetrería. El ser humano consigue, por fin, portar en su puño ese anhelado animal, lejano e inalcanzable. Comienza la alianza. No se conoce a ciencia cierta ni cuando ni cómo se produjo este cambio en la relación del binomio ser humano – ave de presa. Se cree que sucedió en algún momento entre el 10.000 A.C. (fecha aproximada de domesticación del perro) y el 5.000 A.C. (fecha aproximada de domesticación del caballo). Esta primera cetrería sería muy básica, una cetrería de subsistencia, como fuente de alimento de estos antiguos pueblos.

A raíz de su nacimiento, la cetrería fue poco a poco extendiéndose por todo el mundo. Se hizo universal. Existen constancias fehacientes de su práctica en los cinco continentes. A la par que se extendía fue ganando en complejidad. Dejó su carácter básico de subsistencia para convertirse en gran pasatiempo.

La Edad de Oro de la cetrería se sitúa en la Edad Media. En esta época se desarrolla al máximo amparada por los dirigentes de la época. Emperadores, reyes, altos dignatarios de la Iglesia, nobles y señores de todos los rangos, consideraban la cetrería como el más noble de los placeres. Las aves de presa eran bienes de incalculable valor, hasta el punto que cuando el Rey dictaba la pérdida de los bienes de un caballero, podía confiscar todos sus bienes y tierras, salvo su espada y sus aves de cetrería. Las partidas de caza en esta época eran importantísimos eventos sociales. Todos los monarcas españoles de esta época han sido grandes entusiastas y protectores de esta modalidad de caza. Quizá, el rey que más influyó en el florecimiento de la cetrería fuera Alfonso X, el sabio, siendo el primer monarca español en dictar leyes exclusivas que protegieran a las aves de presa.
Durante este periodo, el simbolismo del halcón, dejó de tener el carácter místico de las antiguas culturas, pero continuó simbolizando los valores más nobles y elevados. Es muy común en la arquitectura románica de la época, la aparición en capiteles de iglesias y catedrales, de halcones despedazando liebres, simbolizando la victoria de los elevados valores cristianos sobre el pecado y lo pagano. En aquella época, ya eran muy conscientes de los valores y beneficios que a título personal, conlleva el manejo y adiestramiento de estas aves. Por ello, la práctica de la cetrería era una escuela de paso obligado para todo aquel que se preciara en denominarse noble o caballero. La cetrería era la mejor forma de alcanzar un estado físico excelente, una correcta preparación para la guerra junto al manejo de las armas, y la mejor manera de aprender y sacar del interior esos principios elevados de nobleza, caballerosidad y buen hacer que conlleva el manejo de estas aves.
Mas adelante, durante el Renacimiento, el halcón continuó teniendo su gran valor simbólico, retomando a la vez parte de su perdido carácter místico. Es típico en esta época considerar al halcón como símbolo de la necesidad de aportar luz a aquel que anda en las tinieblas. En las publicaciones de aquella época es muy común que comenzaran con un grabado de un halcón encaperuzado acompañado de la sentencia: “Post tenebras spero lucem” (Tras las tinieblas, espero la luz). Podemos contemplar esto en la portada de la primera edición de nuestro gran clásico “El Quijote”.
Fue a partir del siglo XVII cuando se inicia el lento pero inexorable declive de la cetrería en nuestro país, debido principalmente a la transformación de la sociedad feudal en sociedad burguesa y a la irrupción de las armas de fuego. Este incipiente comienzo de nuestra actual sociedad tecnológica, globalizada y desconectada por completo de la naturaleza, dio origen, no solo al olvido total de la cetrería, sino también de sus valores, llegando las aves de presa a ser perseguidas y exterminadas por considerarlas alimañas.

Los tiempos actuales están marcados por la crisis. Una crisis no sólo económica sino de valores. La tribu mundial y homogénea en la que vivimos se encuentra en un estado de agitación política, social, ambiental y espiritual. Cada vez más, ciertos sectores de la sociedad buscan salida a esta agitación del mismo modo que un niño busca consejo, a través de la sabiduría de la madre. Claramente está empezando a ocurrir. Hay una vuelta involuntaria a la Naturaleza. Vuelve a cobrar importancia la conservación del medioambiente, de los paisajes, el trato y contacto directo con los seres vivos, con las plantas, con la sabiduría  de las culturas tradicionales, etc, etc, etc.

La cetrería es una herramienta sumamente importante para todo aquel que busque ese contacto con una Naturaleza primigenia y auténtica.

La recuperación de este antiguo arte comenzó en nuestro país de la mano de Rodríguez de la Fuente a finales del siglo pasado y actualmente goza de una excelente salud, no sólo en España, sino a nivel mundial. Muestra de ello es la declaración en el año 2010 de la cetrería como Patrimonio Cultural y Bien Intangible de la Humanidad por parte de la UNESCO. Declaración que viene a reconocer el tremendo valor cultural que acarrea la cetrería: una modalidad de caza antiquísima, universal y elevada a la categoría de arte por todo aquel que se ha acercado a conocerla.

sábado, 3 de marzo de 2012

Próximamente. III Curso de Iniciación a la Cetrería.

6 y 7 de octubre de 2012 en el Centro Canino 5 Huesos. Torres de la Alameda. Madrid.
Información y Reservas: www.cincohuesos.es  918328300 / 691777524


sábado, 18 de febrero de 2012

La muestra en el perro de caza

La muestra, es decir, la parada estática, tensa y bellísima que realiza un perro de caza al llegarle una emanación de la presa, es un tema apasionante dentro del comportamiento canino, pero ciertamente complejo. La mejor forma de fomentar una buena muestra en nuestros perros de caza es tener los conceptos claros desde un principio.

La conformación conductual de la muestra

El comportamiento especializado de los perros de muestra depende de la localización y cantidad de los neurotransmisores, lo que en gran parte es una característica genética. Esto es, la conducta de parada viene programada en el cerebro del animal. El olfato juega un papel muy importante en la parada estática del perro, pero también encontramos grandes olfatos en otros perros que no muestran, como rastreadores o cobradores. Como decimos, la diferencia está en la cabeza. Es el cerebro quien ordena parar, y esto es algo innato, instintivo.

Una pauta motora es el término que utiliza la etología para definir una postura o conducta innata o instintiva. La secuencia de pautas motoras para la caza típicas en un carnívoro serían:búsqueda/fijarmirada-acecho/persecución/agarrar-morder/matar/diseccionar/consumir. Pues bien, en los perros de muestra, se ha seleccionado de forma artificial la prevalencia e hipertrofia de unas pautas motoras sobre otras. En el perro de muestra la pauta motora de fijar mirada-acecho debe prevalecer sobre la de persecución. Esa inmovilidad del perro ante la presa ha sido “creada” por el hombre. Es una actitud antinatural en el mundo animal dentro de los cánidos, ya que es más propia de los felinos. Del mismo modo que se ha hipertrofiado ese acecho, se ha reducido al máximo los patrones de matar, diseccionar y consumir. El entorno en el que se ha desarrollado esta selección, es decir, en presencia de humanos, ha llevado a desviar esa secuencia de predación a su grado máximo. Podemos asegurar que el perro de caza, cuando muestra, no está cazando realmente, sino practicando juegos sociales con los animales con los que se ha socializado. De hecho, la aparición del instinto de muestra suele coincidir con el periodo crítico de desarrollo social de los cachorros. El paso de la victoria del instinto antinatural de la inmovilidad y estaticidad sobre el instinto de persecución, instinto básico, ancestral y sumamente arraigado, supone para el perro, el paso de considerar la caza como algo egoísta donde satisfacer sus necesidades básicas a considerarla como algo lúdico y profundamente altruista y generoso hacia el hombre. Ahora caza para nosotros.
Debemos tener claro que esa inversión de instintos provoca un importante conflicto emocional. Ante el estímulo de una presa surgen ambos instintos: uno de carácter excitativo, natural, que empuja al perro a perseguir esa pieza y, a su vez otro de carácter inhibitorio, que empuja al perro a permanecer estático. Los perros de muestra nacen con ambos instintos, normalmente en cierto equilibrio. El papel del adiestrador o guía será encauzar esos instintos para que el instinto de muestra pese más que el de caza en la balanza comportamental de su pupilo. En un extremo podremos encontrar perros temperamentales, fuertes y apasionados donde prevalece el instinto de caza sobre el de muestra. Son los típicos perros activos y nerviosos que, de cachorros, persiguen todo lo que se mueve (señuelos, mariposas, pájaros, etc). En el otro extremo nos encontramos con perros que caen en muestra con facilidad pero tienen un instinto de caza precario. Suelen ser poco apasionados y poco trabajadores, a los que hay que motivar continuamente. En ambos extremos encontraremos dificultades a la hora de cazar con ellos.

El mejor modo de conocer el correcto papel del adiestrador en la muestra es conocer qué sucede en el cerebro de nuestro perro cuando ésta se produce. Como ya hemos apuntado, el mecanismo que desencadena el bloqueo físico o muestra es enteramente innato. Surge de forma espontánea ante la emanación de la presa. Este bloqueo queda explicado por la acción directa de la amigdala, situada en el interior del cerebro, por encima del tallo encefálico. Esta glándula forma parte del sistema límbico y su papel principal es el procesamiento de reacciones emocionales. Ésta actúa automáticamente, secuestrando al cerebro por un espacio de tiempo variable y segregando al torrente sanguíneo una serie de hormonas causantes de ese bloqueo físico, principalmente noradrenalina, cuyos efectos son: músculos paralizados y tensos, respiración ralentizada, frecuencia cardiaca en aumento, rostro inmovilizado en un estado hipnótico, en trance, con pupilas dilatadas y aletas nasales igualmente abiertas al máximo. Simultáneamente se produce la secreción de endorfinas, hormonas del placer, previniendo con su acción anestésica, contra el inminente posible dolor (carrera, ataque, pinchos, etc). Esta primera muestra se produce a través del atajo de la amigdala y se produce de forma inconsciente en el perro, pero en un corto período de tiempo, la información llega a través del tálamo al neocortex, la parte reflexiva y cognitiva del cerebro, cesando así el rapto emocional y haciéndose el perro consciente de la situación. Aquí es cuando surge el conflicto emocional antes comentado entre mantener el estado de inmovilidad o romper a correr tras la presa al recuperar el animal la capacidad de reflexión. Es el momento en que el adiestramiento adquiere el grado de protagonismo necesario para fomentar o destruir la muestra innata de nuestro alumno. Como todo comportamiento en los perros, la muestra es bastante plástica y moldeable y puede ser reforzada obteniendo un auténtico perro de muestra, o bien extinguida, quedándonos con un mero perro levantador.
Otra cuestión importante y muchas veces poco comprendida es conocer las gratificaciones que un perro, por naturaleza con elevado instinto de persecución, puede encontrar en la muestra. Es común escuchar sobre la necesidad de abatir las presas que el perro muestra para fomentar ese comportamiento. Se suele decir que el perro ha de morder caza. Lo que la gran mayoría de cazadores desconoce es que la selección de perros de muestra nació con la práctica de la cetrería. En los lances con halcones, el perro se limita a “mostrar” la caza, dejando a su aliado del aire el resto de la cadena de la predación, es decir, persecución y muerte. El respeto del perro por el vuelo de la presa y por el halcón ha de ser absoluto. Ya hemos comentado anteriormente que el perro de muestra no está cazando de forma funcional sino que ha pasado a ser algo lúdico. Podemos entender así, que el mero hecho de mostrar es totalmente autoreforzante. Después de cada intensa experiencia emocional como es la muestra, el organismo se encarga de segregar la hormona denominada dopamina, que provoca en el perro una gran sensación de euforia, satisfacción y placer. En teoría todas las pautas motoras están internamente motivadas e internamente reforzadas. El sentimiento interno de placer es el refuerzo. La forma más fácil de estropear la muestra de un perro de caza es hacer que dependa de un reforzador externo, ya sea positivo o negativo. El buen perro de muestra, “muestra” y punto, y su recompensa es desarrollar ese comportamiento instintivamente.


Primeros pasos hacia una muestra firme

La importancia del cerebro que antes apuntábamos la vemos muy bien en los cachorros. Éstos empiezan a hacer sus pinitos con pocos meses de edad. Las primeras muestras son totalmente instintivas, no tiene experiencias previas, y suelen suceder ante la vista de casi cualquier objeto dotado de movimiento: moscas, mariposas o el famoso señuelo de caña que utilizan los cazadores para despertar ese instinto. Este cachorro, poco a poco, empezará a hacer muestras ya no de vista, sino a través de la emanación que percibe. El cachorro captará la emanación de su primera presa, pero la curiosidad y el querer ver eso que provoca esas sensaciones en su cuerpo y mente, impedirá que se quede de muestra. La presa volará de su hocico y éste casi con total seguridad la perseguirá y se percatará de la imposibilidad de su captura. Aquí entra en acción el cerebro cognitivo, que guardará esa experiencia como un tesoro. Con las siguientes emanaciones, el perro aprenderá a sujetarse poco a poco, le hará ser más cauto para evitar la huida e irá parando las piezas gracias a su instinto, las experiencias vividas y, por supuesto, el cerebro. Estos primeros pasos son muy importantes en el futuro de la muestra de nuestro perro y debemos cuidarlo al máximo.


Decálogo para trabajar una muestra firme y disfrutar de nuestro perro

Una vez conocida la naturaleza de la conducta de la muestra y cómo comienza a desarrollarse, aplicaremos el sentido común para enfocar correctamente el trabajo del adiestrador.

1. La genética en un perro de muestra es fundamental. Al ser un patrón tan instintivo, tendremos mucho camino recorrido si buscamos un cachorro que provenga de líneas de caza contrastadas. Si la genética no acompaña, poco podremos sacar.
2. No agobiemos al cachorro. El señuelo de la caña se hará de forma muy puntual. Los instintos afloran a su debido momento. Lo normal es que comiencen las primeras muestras con 2 o 3 meses, pero existen muchos perros que no empiezan a mostrar hasta incluso los 12 meses. El abuso de la caña suele ser un fiel reflejo de la impaciencia e inseguridad de los dueños que acaban estropeando los primeros instintos, ya que los cachorros acaban interpretando el señuelo como un divertido juego de persecución o simplemente pierden interés en él.
3. Durante los primeros pasos de nuestro perro hacia la muestra, debemos hacer salidas frecuentes al campo. No debemos influir en sus incipientes muestras. Buscaremos terrenos con la mayor abundancia de caza posible, idealmente pluma, y le dejaremos aprender de sus experiencias. Le permitiremos desfogarse y perseguir la caza durante un tiempo para que aprenda de la inutilidad de esas persecuciones.
4. Durante este periodo de toma de contacto y primeras experiencias, es sumamente recomendable, y yo diría que necesario, el trabajo de adiestramiento de obediencia básico. Antes de empezar con un trabajo serio con un perro de muestra, es necesario sentar unas bases de comunicación efectiva, un vínculo sano y respetuoso y una obediencia fiable.
5. Cuando empecemos a trabajar para afianzar la muestra, tendremos en mente que la muestra es un momento muy sensible y que nuestro objetivo es que el perro opte por mantener la muestra cuando se produzca en él el conflicto emocional. Para ello tranquilizaremos al perro y le apoyaremos con voz relajada y suaves caricias durante la muestra, reforzando ese proceder. Igualmente haremos uso de una cuerda larga para controlar con suavidad pero con firmeza cualquier intento de romper esas muestras incipientes. Cualquier otro tipo de reforzador más protagónico es totalmente contraproducente. Tan absurdo es pretender premiar al perro con un trocito de comida por su trabajo como utilizar el castigo positivo durante él. El uso de un manejo brusco o del castigo son el camino más rápido para la adopción de muestras frágiles e inseguras. Un buen control sobre nuestro perro a través del citado adiestramiento básico en obediencia, hará que rápidamente puedan desaparecer los elementos artificiales de control, como decimos, el manejo físico del perro durante la muestra ha de ser especialmente cuidadoso.
6. La mejor experiencia la adquiere el perro en el ejercicio de la caza, con piezas salvajes, pero difícilmente podremos disponer de un coto en el que podamos salir con el perro todo el año y que tenga una gran densidad de caza. Así, es común el tener que recurrir a piezas de granja en algún momento. Debemos minimizar estas piezas de granja, pero si tenemos que utilizarlas, cuidaremos que sean de calidad, que vuelen fuerte y bien y que no huelan en exceso a pienso.
7. Iniciaremos el trabajo siempre sobre piezas de vuelo. Dejaremos el pelo para más adelante.
8. Nunca, nunca, nunca, animaremos al cachorro o perro joven, cuando está en posición de muestra a romper la muestra. Como ya apunté, es un perro de muestra, no un levantador. Seremos nosotros los que entraremos a levantar la presa. Otro asunto es con un perro adulto que ya conoce su trabajo, que tiene una muestra fija y que nos espera. El que quiera enseñar a su perro a levantar la presa podrá hacerlo, pero ha de saber que no es el cometido del perro de muestra y siempre habrá cierto riesgo de estropear la calidad de la muestra.
9. Igualmente, el perro no deberá guiar por sí solo. Los perros de muestra, después de la parada estática, en muchas ocasiones necesitan asegurar esa emanación, bien por no captarla claramente o bien por que la pieza se va alejando a pie, y comienzan a guiar, intentan acercarse de forma sigilosa. Debemos reforzar la posición estática del perro. Siempre esperará nuestra llegada y nuestra orden para guiar. Como en el caso anterior, queda a nuestra elección el dejar la guía de forma espontánea a un perro veterano.
10. Paciencia, constancia y respeto con nuestro compañero.
David Martín

viernes, 17 de febrero de 2012

FORMACIÓN 2012 Brookeis&Bracos

Recientemente finalizamos nuestro II curso básico de adiestramiento de aves de presa con gran éxito. La próxima entrega tendrá lugar en septiembre u octubre del presente año. Os avisaremos con tiempo.
En cuanto a las novedades en formación, destacamos dos:

- Colaboración con AETANA - Asociación Española de Terapias Asistidas con Animales y Naturaleza. Formando parte del equipo de profesores en su curso "Liderazgo y Psicopterapia asistida con Animales".
Nuestro papel en este completo curso de formación se basa en la enseñanza, tanto de forma teórica como práctica, de los beneficios que a título personal adquiere y potencia todo aquél que se inicie en el trabajo de adiestramiento de aves de presa. Beneficios que pueden ser enfocados de modo terapéutico, o bien como un trabajo individual de crecimiento personal.






- La segunda novedad es el inicio de una serie de cursos educación canina para propietarios en colaboración con distintos ayuntamientos de Guadalajara y Comunidad de Madrid. Comenzamos en el municipio de Galápagos (Guadalajara). El curso consistirá en una serie de clases teórico - prácticas que tendrán lugar los sábados en horario de mañana durante 3 meses consecutivos, dirigidas tanto a los propietarios, para que aprendan a relacionarse con su mascota de forma respetuosa y eficaz, como para los perros, que terminarán el curso con un adiestramiento básico en obediencia completo.

martes, 25 de octubre de 2011

Próximamente. II Curso Básico de Adiestramiento de Aves Rapaces e Iniciación a la Cetrería

En colaboración con nuestros amigos del Centro Canino 5 Huesos, anunciamos la celebración de la segunda edición de nuestro curso de iniciación a la cetrería.
En esta ocasión las fechas para esta nueva cita serán los días 4 y 5 de febrero de 2012 y el lugar, de nuevo, en Torres de la Alameda (Madrid).


Programa:

- Introducción a la cetrería: Modalidades.
- Información básica sobre anatomía y biología de las aves de presa.
- Aves más usadas en cetrería.
- Adquisición de un ave de presa: Elección, tipo de crianza y aspectos legales.
- Instalaciones, equipación y herramental cetrero.
- Cuidados generales, manejo diario y alimentación.
- Salud y prevención de enfermedades más comunes.
- Principios de aprendizaje en las aves de presa.
- Adiestramiento I: Amansamiento, motivación y control del peso, trabajo de adiestramiento básico.
- Adiestramiento II: Musculación e introducción a las distintas modalidades.
- Telemetría y recuperación de aves perdidas.
- Legislación.

Para ampliar información y reservar plaza: 918328300 / 691777524  o escribir a cincohuesos@gmail.com

sábado, 15 de octubre de 2011

I Curso Básico de adiestramiento de Aves Rapaces e Introducción a la Cetrería


Finalizado nuestro I Curso, os dejo una pequeña muestra fotográfica de cómo transcurrió. Fué un fin de semana de cetrería intensivo y toda una experiencia, que esperemos se repita en poco tiempo.
Un saludo



domingo, 3 de julio de 2011

Uno más en la familia

 
Nombre: Nico (Attila de Montes del Rincón)
Sexo: Macho
Criador: Manolo Salvador Aliaga
Afijo: de Montes del Rincón

El pasado Junio estuvimos en Valencia recogiendo al nuevo miembro de la familia. Es fruto de un acuerdo de varias montas que hemos realizado de nuestro semental con varias perras del afijo Montes del Rincón. Desde aquí, quisiera transmitir mi enhorabuena a Manolo Salvador, propietario de dicho afijo, por la excelente labor que está llevando a cabo con el Braco Alemán. Su exigente selección de líneas, experiencia y buen hacer nos dejaron gratamente sorprendidos.
La genealogía de Nico es la siguiente:

Padre:  Romualdo de Educaza

Madre: Luna vom Tannengrund

2ª Generación: Perez de Educaza, Txica, Vito Silesia, Jelly vom Tannengrund.
3º Generación: Tasso vom Hasenkamp, Proud KS vom Hege-Haus, Abad de Valbuena, Areta, Carlos Rothenuffein, Aggi Rothenuffein, Terz von der Vogelsburg, Nice vom Hinschen-Hof.

Hemos seleccionado a Nico para destinarlo al trabajo deportivo de obediencia. Por primera vez nos centraremos desde un primer momento en un adiestramiento enfocado a dicha disciplina. De momento, parece tener el temperamento y facultades adecuadas. El tiempo dirá si podemos llegar a lo más alto. Lo que sin duda espero, es que este sea el comienzo de una larga y bonita relación. ¡Bienvenido al equipo!