domingo, 5 de septiembre de 2010

Modalidades de adiestramiento canino

Existen muchas técnicas de adiestramiento canino, casi podríamos decir que, tantas como adiestradores,pues cada uno acaba desarrollando su propia técnica personal. Aún así, siempre se pueden encuadrar en una serie de categorías básicas, que voy a exponer a continuación.

Todas las técnicas de adiestramiento se pueden clasificar en tres grandes categorías:
     1- Técnicas basadas en la etología clásica : Adiestramiento instintivo.
     2- Técnicas basadas en la etología del aprendizaje: Adiestramiento conductista o behaviorista.
     3- Técnicas basadas en la etología cognitiva: Adiestramiento cognitivo-emocional.

1.-ADIESTRAMIENTO INSTINTIVO

La Etología es la ciencia que estudia el comportamiento animal y las conductas típicas de cada especie. Esta ciencia comenzó a desarrollarse gracias a los estudios en este campo de Konrad Lorenz, entre los cuales ya encontramos un estudio específico sobre el comportamiento canino.
Las ideas propuestas por el adiestramiento instintivo provienen de la observación de las conductas instintivas y conductas sociales de las manadas de lobos en la naturaleza y en las estructuras sociales de las jaurías de perros formadas de forma más o menos natural.
Estas técnicas se basan en la premisa fundamental de la teoría del perro alfa. Según la teoría del perro alfa, los lobos y, en consecuencia, los perros establecen en sus sociedades, jerarquías de dominancia, de forma que son lideradas por un individuo dominante, denominado alfa, que es el que toma las decisiones trascendentes en relación a la supervivencia del grupo y ostenta la prioridad en cuanto al acceso a la comida, el descanso y la reproducción. El resto de la manada ocupa un escalafón en la manada y coopera en el mantenimiento del grupo, tanto en las acciones de caza como en el cuidado de la descendencia de la pareja alfa, encontrando en el grupo de seguidores del lider, la estabilidad y seguridad que necesita. Entonces, para que el dueño de un perro pueda mantener una relación armoniosa con su perro, éste tiene que reconocerle como el individuo de mayor jerarquía: el perro alfa.
Las técnicas suelen ignorar normalmente los principios establecidos por las teorías del aprendizaje y no se centran en enseñar los ejercicios de obediencia clásicos, sino que se centran en conseguir una conducta apropiada a través de un lenguaje corporal y energético adecuado, que comunique al perro, de forma natural, su posición de sumisión en el grupo familiar y qué comportamientos son los deseados y permitidos y cuales no, tal y como haría el perro alfa.
De esta forma las correcciones y llamadas al orden que utilizan son imitadas de aquellas que, de forma natural, utilizan para comunicarse las perras con sus cachorros y los líderes de la manada con sus subordinados para aprender a mantener el orden interno del grupo.
Los detractores de estas técnicas argumentan que las mismas no tienen argumentos sólidos ni base científica demostrada, sobre todo,a raíz de la publicación de los estudios de los biólogos Raymond y Lorna Coppinger, sobre el origen del perro y su comportamiento, y cuyas conclusiones restan mucha importancia a la idea del perro alfa en la sociedad canina. De hecho, estos autores afirman que las conductas sociales de lobos y perros son tan diferentes que no tiene sentido compararlas.
Los dos promotores más famosos de esta corriente de adiestramiento son Jan Fennell y César Millán. Éste último ha conseguido mucha popularidad con el programa de televisión "El encantador de perros" ("The dog Whisperer").

2.- ADIESTRAMIENTO CONDUCTISTA

Está basado en las teorías del aprendizaje, desarrolladas en la década de los 40 del siglo pasado, cuando los primeros estudiosos del comportamiento animal empezaron a descubrir y desarrollar los principios del condicionamiento clásico (Paulov) y el condicionamiento operante (Skinner).

Básicamente podemos explicar estos principios con tres reglas fundamentales:

1º. Ley del Efecto: el comportamiento animal está bajo el control de sus consecuencias.
2º. Hay 4 clases de consecuencias:
       1- comienza algo bueno - reforzamiento positivo
       2- termina algo bueno - castigo negativo
       3- comienza algo malo - castigo positivo
       4- termina algo malo - reforzamiento negativo
3º. Estas consecuencias (positivas o negativas) terminan por asociarse al comportamiento y a otras cosas presentes en el momento en que tienen lugar dichas consecuencias, y al mismo tiempo afectarán a la probabilidad de que se repita el comportamiento en el futuro, tendiendose así a repetir los comportamientos que generaron consecuencias positivas y a extinguirse los que generaron consecuencias negativas.

Por lo tanto, las técnicas de adiestramiento conductista se basan en el uso de reforzadores o premios y de castigos. Dentro de esta modalidad de adiestramiento encontramos dos filosofías opuestas y una intermedia:

       . Adiestramiento tradicional o en negativo.
       . Adiestramiento en positivo.
       . Adiestramiento mixto.

2.1.- ADIESTRAMIENTO TRADICIONAL O EN NEGATIVO

El adiestramiento tradicional tiene sus bases en el adiestramiento de obediencia de los perros militares durante las dos guerras mundiales y que se extendió al entorno civil principalmente a través del coronel Konrad Most (1910).
Esta forma de adiestramiento se desarrolló sin conocer las bases científicas del conductismo aunque puede ser explicada según sus principios. En el adiestramiento tradicional predomina el uso de los refuerzos negativos y los castigos como modo de enseñanza.
El castigo es un evento negativo o aversivo que aparece a consecuencia de una determinada conducta que no deseamos y que hará que dicha conducta tienda a desaparecer. Como ejemplo podemos citar las correcciones hechas con collares de ahorque o de púas para evitar que el perro se separe del guía en la posición de junto.
El refuerzo negativo es un evento negativo o aversivo que cesa cuando el perro realiza la conducta que buscamos, de modo que dicha conducta tenderá a repetirse en el futuro. Por ejemplo, el manejo manual del perro para enseñarle las posiciones de sentado o tumbado, ejerciendo una presión molesta sobre la grupa del animal, que cesa cuando adopta la postura requerida.
Los collares de ahorque, de púas y eléctricos son herramientas comunes en el adiestramiento tradicional de obediencia.
Los defensores del adiestramiento tradicional suelen argumentar que estas técnicas proporcionan resultados muy fiables. Si el adiestrador es hábil, los resultados son buenos y los perros serán muy seguros en obediencia.
Desgraciadamente, lo más habitual es que los perros se trabajen mal en negativo. Esto se traduce en infinidad de efectos colaterales negativos. El mal uso del refuerzo negativo y el abuso del castigo, como mínimo, nos llevará a perros que no comprendan la razón de dicha presión sobre ellos y se traducirá en problemas de miedos e inseguridades, bloqueando sus comportamientos en la mayor parte de los casos. Estos perros no disfrutarán de su entrenamiento y la relación con el guía puede deteriorarse mucho y llegar a romperse.


2.2.- ADIESTRAMIENTO EN POSITIVO

El adiestramiento en positivo se sitúa en el polo opuesto al tradicional y se basa exclusivamente en el refuerzo positivo.
Con el refuerzo positivo, toda conducta que deseamos enseñar será inducida y reforzada de forma positiva, para que se incremente la posibilidad de suceso en el futuro, mientras que toda conducta indeseada será ignorada sin reforzar y tenderá a extinguirse al no reportar ningún beneficio. Nunca se usan castigos físicos ni refuerzos negativos.
Los refuerzos positivos que normalmente se usan son premios de comida y juegos.
Un ejemplo. Si tu perro se sienta y en ese momento preciso le dás un trocito de comida, tenderá a repetir la acción para ganarse esa recompensa. Más adelante, cuando la conducta de sentarse esté generalizada, se incluirá la orden verbal de sienta, para asociarla con esa conducta. Como verás, se trabaja de forma contraria al adiestramiento tradicional, donde primero se introduce la orden y se manipula al perro haciéndole adoptar la postura deseada para asociarla a la orden.
Para que el perro sepa perfectamente cual es el comportamiento premiado, se suele usar una marca o señal, que realiza el guía en el momento justo que realiza lo deseado y que será después reforzado. Esta marca puede ser una palabra como "muy bien" o la forma más popular actualmente que es marcar con un clicker. El clicker no es más que una cajita que hace un sonido como el de las ranitas de toda la vida.
Los pioneros del adiestramiento positivo fueron los psicólogos Keller y Marion Breland que en 1942 crearon la empresa ABE (Animal Behavior Enterprises) y se dedicaron a adiestrar de forma positiva no sólo perros, sino diversos animales para espectáculos y publicidad, siendo los pioneros en adiestramiento de delfines para oceanarios. Este método se popularizó realmente en las últimas décadas a través del clicker y de la mano de la bióloga Karen Pryor.
La principal ventaja de este método es que es muy amigable y divertido tanto para el dueño como para el perro. Los perros aprenden bien, disfrutando del trabajo. Las técnicas utilizadas son de fácil comprensión y además los errores de adiestramiento no tienen consecuencias negativas sobre el carácter del perro.
Los detractores suelen argumentar que este método puede hacer perros cuyo único motor de conducta es individual y egoísta, demasiado dependientes de que haya comida de por medio y con resultados en muchos casos que no son confiables.

2.3.- ADIESTRAMIENTO MIXTO

Las técnicas mixtas utilizan tanto refuerzos positivos como negativos. Teóricamente el adiestramiento mixto es el que usa de forma más completa las teorías del aprendizaje ya que hace uso de todos los tipos de consecuencias: refuerzo positivo y refuerzo negativo para fijar acciones deseables y castigo positivo y castigo negativo para extinguir comportamientos indeseados.
Es utilizado por muchos adiestradores que buscan un término medio, huyendo de los dos extremos, si bien, podemos encontrar muchas diferencias entre estos adiestradores, según se inclinen más hacia un adiestramiento en positivo o en negativo.

3.- ADIESTRAMIENTO COGNITIVO-EMOCIONAL

Dentro del mundo del adiestramiento canino, éste es el planteamiento más novedoso. Hasta finales del siglo pasado todos los sistemas de adiestramiento se planificaban según las técnicas ya descritas; el conductismo o el instintivismo.
El precursor del cognitivo-emocional es el psicólogo Bruce Jhonston, que en la década de los 90 plantea una nueva forma de superar los problemas que encontraba en su especialidad; el adiestramiento de perros-guía.
Debido a que, en muchas ocasiones, los discapacitados que hacían uso de esos perros, no estaban capacitados para reforzar en el momento apropiado u ordenar acciones adecuadamente, necesitaba perros que trabajasen sin depender de los refuerzos positivos habituales y que fueran capaces de tomar decisiones propias.
La corriente cognitiva-emocional afirma que los procesos de condicionamiento que utiliza el adiestramiento conductista, si bien funcionan y son muy importantes, no son los únicos que explican el aprendizaje de conductas en los perros. Para esta escuela, no todo es estímulo - respuesta, sino que entre ambos media un proceso mental, es decir, reconoce que los perros piensan, y se centra en esos procesos mentales internos para conseguir que el perro llegue a comprender de forma efectiva todo lo que se le enseña. Por otro lado, como principal motor de conducta utiliza el afecto y el vínculo con su guía, minimizando así la necesidad de premios y refuerzos.
Además, afirma que la conducta voluntaria está fuertemente influida por las emociones presentes en cada momento, pudiendo llegar la emoción a dirigir la conducta del perro en momentos de máxima intensidad.
Así, el adiestramiento cognitivo-emocional implica también preparar al perro para manejarse correctamente a niveles emocionales altos.


CONCLUSIONES

Ante el panorama mostrado anteriormente,la pregunta más frecuente es ¿Cual es el mejor método?. Como en todos los campos de la vida, encontrarás acérrimos defensores de cada método. Mi opinión personal es que el buen adiestrador deberá conocer todos y poseer un amplio abanico de herramientas, para aplicar a cada perro particular y en cada momento particular la técnica más apropiada. Bien aplicados, todos los métodos funcionan, pero incido en lo de bien aplicados, ya que algunos de ellos son muy peligrosos en manos inexpertas.
Bien es cierto que el tiempo ha demostrado que se puede y se debe llegar a los mismos resultados de la forma más positiva posible. Los métodos utilizados por el adiestramiento tradicional son éticamente muy cuestionables hoy en día. Para mí en toda relación perro - dueño debe primar ante todo el vínculo afectivo y de respeto, y como tal, considero que el adiestramiento en positivo y el cognitivo-emocional debe formar la base de nuestro trabajo.